¿Por qué mi hijo no quiere comer? 7 tips para remediarlo

¿Por qué mi hijo no quiere comer? 7 tips para remediarlo

¿Por qué mi hijo no quiere comer?

Muchos padres tienen problemas a la hora de comer, los pequeños se enojan, o simplemente no quieren comer, es un problema general y en algún momento les sucede a todos así que te daré algunos consejos para que eso deje de pasar y tu pequeño vuelva a comer con muchas ganas como cuando se llenaba la ropa con el espagueti que apenas podía comer.
¿Por qué mi hijo no quiere comer?
Para lograr que tu pequeño coma, lo primero es entender lo que sucede:
1. Enfermedad. Es una de las primeras cosas en las que necesitas poner atención porque la salud de tu pequeño puede estar en peligro, la falta de apetito se puede acompañar de falta de sueño o irritabilidad, si encuentras cualquiera de estos síntomas lo mejor es llevarlo al pediatra (no importa si la mamá está parándose de cabeza para que pueda comer, si hay una enfermedad no sucederá por mucho esfuerzo que pongan). Existen muchas enfermedades que disminuyen el apetito, los pequeños todavía no saben expresar adecuadamente sus malestares físicos y la falta de apetito es una de las primeras que pueden manifestar.
2. Malos hábitos alimenticios. Esta es la más común, muchos pequeños no aprenden los hábitos adecuados para poder alimentarse, quieren comer cuando les da la gana, en donde les parece mejor y la comida que quieren, si no es como quieren entonces no comen. (Recuerdo a un pequeño corriendo y a su papá persiguiéndolo con una cuchara extendida de un plato de sopa). La educación de buenos hábitos alimenticios se inculca desde muy pequeños.
3. Problemas de adaptación. Es el menos común. A veces los pequeños no pueden entender lo que está sucediendo en el mundo, eso propicia que no tengan apetito, por ejemplo, las peleas de sus padres, gritos y golpes, pueden provocar que el pequeño no quiera alimentarse pues no se siente seguro, también puede darse cuando hay pérdidas o agresiones de algún tipo, (piensa la última vez que tuviste problemas en el trabajo… ¿tenías hambre?) es importante hacer sentir seguros a los pequeños para que puedan comer a gusto, estos casos los pueden resolver los psicólogos infantiles, acude con alguno de ellos y veras que el problema puede resolverse fácilmente.
Ahora veamos las soluciones:
1. Pediatra. Lo mejor es visitar al Pediatra, él se encarga de revisar si es una situación física, de hábitos alimenticios o de problemas psicológicos, como profesional puede diferenciar lo que sucede y darte la mejor opción para tratar el problema. A veces envían complementos alimenticios para reforzar la alimentación mientras se resuelve el problema, así que visítalo para descartar cualquier problema de salud. (si es problema de hábitos, es probable que te regañe, no tengas miedo, te hace falta).
2. Hábitos alimenticios, La alimentación es muy importante y los hábitos que permiten comer adecuadamente son necesarios, es decir, acostumbra a tu pequeño a comer siempre a las misma hora, así su estómago se adaptara poco a poco a estos horarios, también es importante que al inicio sea el mismo lugar, así podrá asociar la comida con la mesa y entenderá que cuando se sienta a la mesa es para comer, también es importante mantener una buena forma, es decir, poco a poco enseñarle que coma en su plato con su cuchara y demás aditamentos, por supuesto que esto puede tomar mucho tiempo, pero vale la pena. (si no lo haces cuando tenga edad va a avergonzarte comiendo el caviar con los dedos… si claro)
3. Ambiente agradable. A veces en los hogares hay agresión, ruido, distractores, gritos, en ese ambiente es muy difícil que un pequeño centre su atención en comer, es probable que quiera ver televisión, esconderse o huir antes que comer, si fomentas un ambiente agradable es probable que tu pequeño pueda comer en paz y tranquilidad.
4. Misma comida. A veces los adultos comen cosas diferentes a los niños (porque no pueden comerlo) esto propicia que el pequeño se sienta excluido de la familia y deje de comer porque lo suyo es distinto, por eso es importante comer lo mismo que él por lo menos hasta que desarrolla buenos hábitos alimenticios. (te servirá para comer en forma saludable… gordito)
5. Comer en familia. Hace años la comida era el punto de reunión familiar, allí se brindaba afecto, amor y alegría, las anécdotas del día, los viejos chistes, el pasar un buen rato en familia se daba a la hora de la comida todos los días, actualmente esta tradición se está perdiendo y se vuelve cada vez más difícil de lograr, por eso es importante que la fomentes en tus pequeños, esos pequeños momentos de felicidad pueden hacer la diferencia en el estado de ánimo y el autoestima de tu pequeño, busca el tiempo y la forma para regresar a esa tradición. (contar tus anecdotas aburridas e historias locas te puede servir)
6. Autonomía. Como padres podemos llegar a ser sobreprotectores y eso provoca que el pequeño dependa completa y totalmente de nosotros, no comerá, dormirá o jugara si no le damos permiso o si no estamos presentes, (esos papás dependen más del niño que el niño de ellos), busca que se vuelva independiente, dale su cuchara, anímalo a que coma por sí mismo (sin gritos ni regaños) que se atreva a probar cosas nuevas, pero hazlo de una forma amigable y paternal.
7. buena nutrición vs cantidad de comida. A veces pensamos que comer mucho es comer bien, si llegas a pensar esto necesitas un curso de nutrición, aprende cosas sobre como nutrir el cuerpo, lo que tu hagas tu pequeño lo va a repetir, que aprenda a alimentarse adecuadamente, eso lo hará más sano, fuerte y alegre (la comida adecuada puede poner alegre a cualquiera).
Espero que estos consejos te sean útiles, recuerda la regla de oro para educar a un pequeño “trátalo como quieres que los demás lo traten”.

Espero que te haya gustado

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