Muerte y cultura, la tanatología desde un enfoque antropológico

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La antropología, ciencia desde donde puede efectuarse un análisis tanatológico, hacia el emblemático culto a la muerte (muerte y cultura)

La antropología y la tanatología (muerte y cultura)

Las prácticas tanatoantropológicas están hechas para que tengamos un “dialogo prolífico entre la vida y la muerte”. Sirven para ayudarnos a ir elaborar el duelo y evitar el sufrimiento de quienes sobrevivimos. Al realizar todos los rituales (que se elaboran para la preparación de la partida final de un ser querido) nos preparamos de manera consciente para la despedida.

Estos rituales nos ayudan en conjunto a darle sentido a la vida y ayudar a procesar el duelo. También hacen que la experiencia no se racionalice: ¡Se viva! Logran contactar con la muerte, enfrentar la emoción. Ayudan a a no evitarla, atenúan lo insufrible que representa la partida final y hacen que sea parte de la vida.

Todas las culturas tienen actitudes rituales ante la muerte (muerte y cultura). Es decir, una manera propia de aceptarla socialmente y conceptualizarla

Desde el principio de la existencia humana tendemos a exorcizarla. Por eso elaboramos una serie de practicas que terminan en un alejamiento y acercamiento del otro y de uno mismo. Aunque sabemos que de manera general tendemos a reaccionar ante la muerte negándola. No olvidemos que es debido a la muerte que han surgido diversas religiones. Por esto hay los diversos cultos cuya finalidad es darle sentido a la vida. Así como para asegurarle una existencia eterna al alma.

La no existencia esta experimentada por el hombre a través de la muerte de los demás. Así que el culto a los difuntos se vuelve el mecanismo de comunicación con la vida metafísica. A través de la concepción dual cuerpo-alma. De esta forma tendrá asegurada su perduración en un plano metafísico, al dejar el plano material,

La muerte y cultura (los rituales), así como las manifestaciones funerarias se convierten por lo tanto en el último rito de paso. Este es para asegurar al ser mortal y perpetuarse en el mudo intangible, a través de la memoria, celebraciones y monumentos mortuorios.

La muerte en México

muerte y cultura photo of woman wearing traditional dress
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Como resultado del sincretismo indio y cristiano surge emblemático culto a los ancestros. Este culmina en una celebración a la Santa muerte, que tiene lugar todos los años el dos de noviembre.

Sin duda, el Día de Muertos en México está lleno de un misticismo. Así que provoca curiosidad y fascinación a propios y extraños. Es decir a nosotros y al resto del mundo. Aunque también invita a cuestionarse a los que no entienden como los mexicanos tienen esta manera de ver a la muerte. Quizás no entiendan esta fascinación de los mexicanos ante la muerte. Sin embargo se sienten atraídos ante tales representaciones a través de los altares que se realizan en diferentes pueblos de México. Así como en el desfile que se realiza en la CDMX sobre las calaveras.

Para el escritor y antropólogo Claudio Lomnitz, una razón es que el “proceso de modernización” de los rituales sobre la muerte de Europa y parte de América desde el siglo XVIII no tuvo el mismo efecto en México. Porque se acercaba al final de su etapa colonial.

Los mecanismos de defensa

Como parte de estos mecanismos de defensa que todos los seres humanos hemos desarrollado. Quizás hemos sido testigos en las sociedades tradicionales de como mientras las mujeres rezan donde está el féretro y preparan la comida, los hombres afuera, se organizan para ir al cementerio a excavar la tumba del difunto. Además fuman, charlan, toman café, vino y ríen. Porque el humor desmitifica el poder de la muerte, le quita lo dramático.

El humor tiene una fuerza proyectiva ante el miedo a la muerte, enriquece la parte sabia del cuerpo, trabajando a favor de los afligidos y de sus acompañantes. El humor ayuda a acomodar el rompecabezas de la vida, suaviza la resistencia al duelo. Se puede decir que es una terapia natural que sana los procesos intrapsíquicos. Reír es una forma psicológica de desdramatizar la muerte. Es un camino para tomar una sana distancia respecto a ella y darse seguridad.

Víctor L. Frankl nos enseña en sus libros que el humor es un rasgo que todos tenemos. Un rasgo de la personalidad resiliente. También que el humor es un elemento que nos rescata para evitar un brote psicótico en momentos de elevado estrés. Como cuando vivimos la partida de un ser querido. Un evento al que se le ha catalogado como uno de los dolores más intensos. Que todos tarde o temprano viviremos.

¿y ahora?

La pandemia de covid-19 nos ha limitado, para realizar todos los rituales a los que estábamos acostumbrados cuando fallecía un ser querido. Ahora hemos tenido que adaptarnos para que a través de una video llamada nos despidamos de nuestros seres queridos. Esto hace mucho más complicado el proceso de elaborar un duelo. Por lo que están surgiendo duelos más complicados, al no poder estar con ellos en sus últimos momentos. Al pensar que ellos estuvieron solos nos causa múltiples emociones difíciles de elaborar.

No tienes que vivir tu solo(a) este proceso, puedes buscar ayuda de un profesional en tanatología un guía espiritual o un amigo que te escuche.

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