5 riesgos para los niños ante la separación de los padres

5 riesgos para los niños ante la separación de los padres

Niños ante la separación de los padres

Los niños también sufren el divorcio de los padres, hay algunos riesgos que se necesitan conocer para evitar. En este post te voy a informar sobre 5 de ellos, es posible que algunos no se presenten pero es mejor prevenir. Recuerda que al momento de la separación necesitas buscar ayuda profesional para que la transición sea lo más amigable posible para todos los involucrados (incluyendo al psicólogo).
niños ante la separación de los padres

Al momento de separarse hay muchas emociones, los padres pueden terminar resentidos o demasiado alegres (créeme lo he visto y no es agradable), los niños no saben cómo procesar estos momentos y pueden generar ideas equivocadas sobre el matrimonio (o vivir untos), así que cuida estos riesgos y mantendrá una idea adecuada sobre la vida en pareja (y no terminará en una casa vieja rodeado de gatos)

1. La depresión del divorcio.

Después de la separación muchos padres sufren depresión, se nota en la forma de hablar, caminar, sonreír y cualquier actividad. Los niños notan estos estados de ánimo y pueden creer que es lo “normal” y que deben deprimirse cuando pierden algo, también pueden aprender este tipo de respuestas y usarlas inadecuadamente. Muchos padres usan a los niños como figura de apoyo, les piden tiempo y les hablan de sus sentimientos, esto provoca que el menor intente resolver algo que no está en sus manos (y los trauman y terminan contándome todo eso en el consultorio)

La depresión que causa el divorcio debe asistirla un profesional, en esa forma no se involucra a los niños y la persona recibe el apoyo emocional que está buscando. Pero si no es posible entonces hay que buscar ayuda en los adultos, preferentemente en los amigos, pues la familia puede llegar a hablar con el niño y crear conflictos emocionales (¡¡estúpidos traumas de la niñez!!).

2. Educación distinta

La mayoría de los divorcios terminan con una custodia compartida, esto provoca que los padres intenten “educar” a su manera cuando está con ellos, esto provoca distintas respuestas a diferentes estímulos, por ejemplo, si dice una mala palabra en casa de papá solo recibe algunas sonrisas, pero si lo deja en casa de mamá, recibe un regaño mayor e incluso un castigo, estas pequeñas diferencias provocan que el pequeño no sepa cómo reaccionar y se convierte en alguien lleno de inseguridades o un rebelde

Para evitar este tipo problemática es muy útil que los padres tomen clases para educar a sus pequeños, estas clases (Escuela para padres) pueden ayudar a estandarizar las respuestas, además de dar una mejor educación social y emocional para los niños.

3. El hijo mensajero

Los padres toman a los pequeños como mensajeros, a veces porque no se llevan bien y quieren evitar el contacto y en otras porque lo ven como algo natural, por ejemplo, “cuando veas a tu papá, dile que se necesita una cuota extra para la escuela” a lo que el papá responde “y ¿Por qué la tengo que pagar yo? dile que si quiere la pague ella” esto es más común de lo que puedes imaginar. El pequeño queda en medio de esta disputa, es el micrófono que sirve para llevar los mensajes, solo es un espectador en cosas que le afectan directamente y puede ser algo angustioso.

Para evitar este problema es muy importante que los padres mantengan un contacto sano, puede ser telefónico o presencial (no por mensajes de texto) y alejen a los niños de los problemas que son solo suyos.

4. Devaluar la imagen

Los padres terminan hablando mal uno del otro, se pelean y terminan diciendo a todo mundo lo mala que es su pareja, los hijos escuchan esto, ya sea porque se los dicen en forma directa o porque lo escuchan hablar con alguien más. Hay que recordar que los niños entienden que deben ser leales a los padres, no quieren tomar partido, cuando escuchan cosas como: “tu padre es un borracho” o “tu madre es una controladora” no pueden tomar partido, si dicen “claro siempre se emborrachaba con sus amigotes, hiciste muy bien en dejarlo” a su padre le dirán “entiendo que a veces mi madre era una loca controladora” los niños terminan en un conflicto donde no pueden ser desleal a ninguno, se sienten mal cuando tienen que hacerlo por presión, lo mejor es no hablar mal del otro.

Un profesional puede enseñar a los padres a comunicar sus emociones con las personas correctas en el momento correcto, evitando hacerlo con el pequeño presente, además aprenderán lo que deben decir uno del otro cuando estén presentes.

5. Síndrome de Alienación Parental

Esto es el punto extremo de la devaluación de la imagen, se da cuando los padres buscan “usar” al niño para lastimar a su ex pareja, lo convencen de la “maldad” del otro progenitor y del “daño” que les ha causado, esto provoca que el niño tenga miedo o rencor hacia el “malo” y su actitud cambia. Esto provoca un daño emocional profundo a todos los involucrados.

En este punto es importante que todos acudan con un profesional para resolverlo, de ser necesario es importante la intervención de la ley, en muchos países se aprobó el uso de la prueba “alienación parental” para determinar las visitas y custodia. Si tienes este problema lo mejor es que te informes.

Los divorcios son difíciles para todos los involucrados, recomiendo que busquen ayuda profesional en cuanto aparecen los primeros problemas, recuerden que esta ayuda esta en forma de libros, videos, cursos, terapia, platicas, talleres y conferencias, no hay pretexto para posponerlo, recuerda que es una de las pocas inversiones que duran para toda la vida.

Al momento de separarse hay muchas emociones, los padres pueden terminar resentidos o demasiado alegres (créeme lo he visto y no es agradable), los niños no saben cómo procesar estos momentos y pueden generar ideas equivocadas sobre el matrimonio (o vivir untos), así que cuida estos riesgos y mantendrá una idea adecuada sobre la vida en pareja (y no terminará en una casa vieja rodeado de gatos)

1. La depresión del divorcio.

Después de la separación muchos padres sufren depresión, se nota en la forma de hablar, caminar, sonreír y cualquier actividad. Los niños notan estos estados de ánimo y pueden creer que es lo “normal” y que deben deprimirse cuando pierden algo, también pueden aprender este tipo de respuestas y usarlas inadecuadamente. Muchos padres usan a los niños como figura de apoyo, les piden tiempo y les hablan de sus sentimientos, esto provoca que el menor intente resolver algo que no está en sus manos (y los trauman y terminan contándome todo eso en el consultorio)

La depresión que causa el divorcio debe asistirla un profesional, en esa forma no se involucra a los niños y la persona recibe el apoyo emocional que está buscando. Pero si no es posible entonces hay que buscar ayuda en los adultos, preferentemente en los amigos, pues la familia puede llegar a hablar con el niño y crear conflictos emocionales (¡¡estúpidos traumas de la niñez!!).

2. Educación distinta

La mayoría de los divorcios terminan con una custodia compartida, esto provoca que los padres intenten “educar” a su manera cuando está con ellos, esto provoca distintas respuestas a diferentes estímulos, por ejemplo, si dice una mala palabra en casa de papá solo recibe algunas sonrisas, pero si lo deja en casa de mamá, recibe un regaño mayor e incluso un castigo, estas pequeñas diferencias provocan que el pequeño no sepa cómo reaccionar y se convierte en alguien lleno de inseguridades o un rebelde

Para evitar este tipo problemática es muy útil que los padres tomen clases para educar a sus pequeños, estas clases (Escuela para padres) pueden ayudar a estandarizar las respuestas, además de dar una mejor educación social y emocional para los niños.

3. El hijo mensajero

Los padres toman a los pequeños como mensajeros, a veces porque no se llevan bien y quieren evitar el contacto y en otras porque lo ven como algo natural, por ejemplo, “cuando veas a tu papá, dile que se necesita una cuota extra para la escuela” a lo que el papá responde “y ¿Por qué la tengo que pagar yo? dile que si quiere la pague ella” esto es más común de lo que puedes imaginar. El pequeño queda en medio de esta disputa, es el micrófono que sirve para llevar los mensajes, solo es un espectador en cosas que le afectan directamente y puede ser algo angustioso.

Para evitar este problema es muy importante que los padres mantengan un contacto sano, puede ser telefónico o presencial (no por mensajes de texto) y alejen a los niños de los problemas que son solo suyos.

4. Devaluar la imagen

Los padres terminan hablando mal uno del otro, se pelean y terminan diciendo a todo mundo lo mala que es su pareja, los hijos escuchan esto, ya sea porque se los dicen en forma directa o porque lo escuchan hablar con alguien más. Hay que recordar que los niños entienden que deben ser leales a los padres, no quieren tomar partido, cuando escuchan cosas como: “tu padre es un borracho” o “tu madre es una controladora” no pueden tomar partido, si dicen “claro siempre se emborrachaba con sus amigotes, hiciste muy bien en dejarlo” a su padre le dirán “entiendo que a veces mi madre era una loca controladora” los niños terminan en un conflicto donde no pueden ser desleal a ninguno, se sienten mal cuando tienen que hacerlo por presión, lo mejor es no hablar mal del otro.

Un profesional puede enseñar a los padres a comunicar sus emociones con las personas correctas en el momento correcto, evitando hacerlo con el pequeño presente, además aprenderán lo que deben decir uno del otro cuando estén presentes.

5. Síndrome de Alienación Parental

Esto es el punto extremo de la devaluación de la imagen, se da cuando los padres buscan “usar” al niño para lastimar a su ex pareja, lo convencen de la “maldad” del otro progenitor y del “daño” que les ha causado, esto provoca que el niño tenga miedo o rencor hacia el “malo” y su actitud cambia. Esto provoca un daño emocional profundo a todos los involucrados.

En este punto es importante que todos acudan con un profesional para resolverlo, de ser necesario es importante la intervención de la ley, en muchos países se aprobó el uso de la prueba “alienación parental” para determinar las visitas y custodia. Si tienes este problema lo mejor es que te informes.

Los divorcios son difíciles para todos los involucrados, recomiendo que busquen ayuda profesional en cuanto aparecen los primeros problemas, recuerden que esta ayuda esta en forma de libros, videos, cursos, terapia, platicas, talleres y conferencias, no hay pretexto para posponerlo, recuerda que es una de las pocas inversiones que duran para toda la vida.



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