Niños no quieren ir a la escuela. 5 razones

Niños no quieren ir a la escuela. 5 razones

Niños no quieren ir a la escuela

Niños no quieren ir a la escuela

Hay niños no quieren ir a la escuela, en algún momento todos pasamos por la experiencia de no querer ir a la escuela, recuerdo el vacío en el estomago al momento de presentar exámenes y las ganas de quedarme en casa, pero muchos pequeños tienen problemas más graves y hay que atenderlos a tiempo, por eso te dejo un pequeño listado de las cosas que tu pequeño puede tener miedo y lo que hay que hacer para remediarlo.

Lo primero que necesitamos entender es que no se le tiene miedo al edificio, es decir, el edificio no espanta, lo que se teme es lo que sucede allí, es decir, las historias, los compañeros, los maestros, comenzare por lo más sencillo, las historias.

1. Las historias de la escuela.

Cuando les pregunto a los niños sobre lo que pasa en su escuela obtengo historias inverosímiles, ¿recuerdas las de tu escuela? Están los rumores de que allí se murió un niño y que ahora merodea en forma de fantasma, que la escuela antes era un panteón, que de noche se roban los niños, que cuando se inunda hay que saber nadar, en fin, las historias son tan variadas como la imaginación de los niños, pero a veces no todos están preparados para escucharlas y cuando son pequeños estas historias pueden impresionarlos mucho, (generalmente los niños de grados avanzados asustan a los novatos) eso provoca que no quieran ir a la escuela.

¿Qué hacer?

Lo primero es entender que el problema es muy sencillo pero que las emociones son, reconocer sus miedos y darles validez es muy importante, por favor no digas cosas como “¿por eso estas asustado? ¡eso no tiene por qué asustarte!” simplemente di algo como “así que eso es lo que te asusta, es lógico que te de miedo, pero puedo decirte que estarás bien, porque lo que te dijeron es una mentira, eso no sucede, trataron de asustarte y es hora de enfrentar esos miedos” Necesitas transmitir confianza para que el pequeño entienda que es algo sin importancia y que puede seguir con su vida, además le enseñas que no debe creer todo lo que dicen.

2. Los compañeros

A veces el problema es más grave, así como nosotros tenemos compañeros que no queremos ver así los niños tienen sus pequeños némesis que les causan problemas, a veces estos “problemas de escuela” se vuelven graves y se convierten en bullyng, esta es la razón más común por la que los niños no quieren ir a la escuela.

¿Qué hacer?

Es muy importante entender que el fenómeno del bullyng es algo muy complejo y que todos los involucrados necesitan hacer algo para que se resuelva en forma permanente, no basta con hablar con el profesor, director o padre de familia, es muy importante involucrar a un profesional (psicólogo, psiquiatra) para que nos guie en este tipo de casos (no son tan simples como se cree).

3. Los maestros

Cuando estaba en secundaria recuerdo que le tenía miedo a uno de los maestros y no era el único, muchos de mis compañeros tenían la misma sensación, pero con el tiempo el problema se hizo más grave y el maestro comenzó a acosar a uno de mis compañeros a tal grado que tuvo que cambiarse de escuela, en aquel entonces los maestros tenían siempre la razón y podían hacer lo que querían, a veces los niños nos dan avisos sobre esto, pero no los escuchamos porque creemos que exageran, quieren llamar la atención o quieren evadir responsabilidades. Pero hay que recordar que los maestros son humanos y no solo se equivocan también pueden ser muy molestos sin razón aparente.
¿Qué hacer?

Necesitas verificar la información, pregunta a otros padres de familia si su pequeño también tiene problemas con este profesor, acude a ver su clase, observa cómo trata a otros niños, mira el desempeño de tu pequeño con otros profesores, si encuentras un indicio de que el profesor puede estar molestando al pequeño, habla con las autoridades correspondientes, pero hazlo en forma anónima, (si se entera que tu pequeño fue el soplón le puede ir muy mal, lo mejor es el anonimato). Con una llamada de atención debe bastar, de no ser así ve pensando en que será una lucha larga y en cambiar a tu pequeño de salón.

4. El personal que labora

A veces el personal que labora en las escuelas (conserjes, secretarias) son muy duros (ellos no tienen una capacitación tan amplia para tratar a los niños) y se convierten (a ojos de los niños) en monstruos regañones de los que hay que alejarse, a veces la situación va al límite y los niños quieren dejar de ir a la escuela para no topárselos.

¿Qué hacer?

Nuevamente hay que verificar la información, si hay una persona malhumorada es probable que el pequeño no sea el único que tenga problemas, puedes hablar con las autoridades para que esta persona sea capacitada, cambie su actitud o sea reemplazada. Recuerda verificar muy bien la información que te da tu pequeño, el trabajo de alguien está en riesgo y no quieres que sea porque tu pequeño quiere librarse de un examen o un castigo.

5. Consentirle demasiado

A veces los niños parecen pasar por todos los puntos anteriores, hablan sobre lo mal que los tratan los compañeros, las historias horribles de la escuela, el maltrato de los profesores, en fin, parece un pequeño perico que se queja de todo y busca no ir a la escuela. A veces (aunque no queramos aceptarlo) nuestro pequeño está muy consentido y sabe que si se queja lo suficiente va a lograr quedarse en casa y disfrutar de la televisión, videojuegos, desayuno en cama o dormir de más.

¿Qué hacer?

Llévalo a la escuela (a menos que su integridad física esté en riesgo) y verifica la información, si tiene que quedarse en casa no le dejes hacer lo que quiera, ponle tarea, cosas a hacer como si estuviera en la escuela (así aprenderá que no puede librarse del trabajo solo quejándose), en su actitud podrás observar que tanto de lo que dice es mentira, si hace las cosas sin vacilar y está contento es probable que esté pasando algo en la escuela, pero si se queja y quiere jugar, si pone caras y se niega a hacer las cosas es más probable que solo quiera descansar en casa. (no te dejes manipular). Es muy probable que después de quedarse en casa y hacer tarea prefiera ir a la escuela.

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