4 puntos psicológicos para las finanzas.

4 puntos psicológicos para las finanzas.

Puntos psicológicos para las finanzas

puntos psicológicos para las finanzas.
Buenas fianzas con puntos simples

Cuando era niño pensaba que tener dinero era algo fácil (solo necesitaba pedir… perdón papá y mamá) con el tiempo aprendí que se necesita trabajar para poder conseguir lo que quería, pero después de estudiar psicología entiendo que no basta con eso, el pensamiento influye mucho en el dinero que podemos obtener, pero no es algo mágico como la ley de atracción (que por cierto: es un proceso psicológico), es algo real, te mostrare porque:

1. La educación.

Tu nivel educativo tiene mucho que ver en cuanto ganas, si quieres que sea seguro obtener dinero necesitas educarte muy bien, pero no solo en la escuela y culturalmente, también necesitas educación financiera, aprender a manejar el dinero es todo un tema. Muchos creen que al saber vender obtendrán grandes ganancias, pero no es así hay que saber donde y cuando vender, cuando cambiar el producto o como influirán las decisiones económicas del gobierno en las ventas, todo esto se aprende, si no se tiene esta educación no importa a que te dediques o que profesión tengas simplemente serás como una botella en el mar, sin rumbo y con la esperanza de llegar a buen puerto, pero si te educas financieramente serás como un bote con rumbo que toma de decisiones para poder evadir las tormentas y llegar al puerto que quiere.

2. El entorno cultural.

Crecer en un entorno donde te enseñan a disfrutar del dinero inmediatamente, no te dejará crecer económicamente, por ejemplo, hay estudios donde se observa que la mayoría de los delincuentes gastan el dinero de sus fechorías en cosas que satisfacen sus deseos primarios (comida, sexo, diversión) y mucho de ello se debe al entorno en que se desarrollaron. (casi ninguno de ellos se crío en colonias ricas… esos son políticos… que no llegan a la cárcel) Crecer en estos entornos causa una pobreza constante pues se cree que hay que estar gastando en forma constante y ahorrar un poco de vez en cuando, así que primero gastan y luego invierten. No dejes que este entorno te empobrezca. La mayoría de las personas en los países en desarrollo creen que hay que satisfacer los deseos primarios porque la vida es corta, pero en realidad la vida se ha convertido en algo más largo (el promedio de vida creció 20 años en las últimas décadas y parece que seguirá subiendo rápidamente) así que la vida no es algo corto, es algo en lo que necesitamos pensar, aprender a controlarnos e invertir en necesidades restringiendo un poco los placeres. (la vida es divertida aunque no compres comida cara o entretenimiento sofisticado… en serio, lo he probado)

3. La autoestima.

Muchas veces las personas que se sienten menos que los demás tratan de comprar su identidad y lo hacen consumiendo productos donde se ve claramente la marca, estas estúpidas personas parecen anuncios ambulantes, por ejemplo: calzado que tiene un enorme pedazo de metal diciendo la marca o una gorra con el logotipo impreso por todos lados (¡¡por dios!! Solo les falta una luz neon que diga “úsame”), entonces, el “comprar una identidad” no solo es ridículo, tampoco es posible, la identidad se forma al reflexionar sobre nuestras experiencias (por ponerlo simple… trolls de psicología… ¡únanse!), si detectas que eres un comercial ambulante es tiempo de tomar terapia (mucha terapia) para generar tu propia identidad. Otros más intentan “comprar” amigos o “emociones” y “experiencias” como si al acumular “experiencias” “amigos” o “emociones” eliminaran el vacío que sienten (lo peor es que no dejan de hablar de eso…sí, te tiras en paracaídas cuando tenías 18… lo cuantas en cada reunión y tienes 40, ¡superalo!) Las experiencias simples también forman identidad, autoestima y felicidad (no es necesario comprar algunas extravagantes para sentirte bien).

4. Creer que ser pobre es algo voluntario.

Durante décadas los gobiernos, medios de comunicación y gurus de vida han creado una idea errónea: “eres pobre porque quieres” y eso genera que las personas pierdan autoestima y hagan “todo lo necesario” para alcanzar el “éxito” (aunque a veces ni siquiera saben lo que quieren). En realidad esta idea es mentira, no conozco a nadie que quiera ser pobre o que diga: “que mal, hoy gane mucho dinero”, no es cuestión de voluntad, a lo largo de 15 años de dar consulta e impartir cursos he visto a miles de personas esforzarse y permanecer en la pobreza, el ganar poco dinero, las ventas bajas y el malestar financiero no solo depende de la persona, existe un entorno social que también marca hasta donde puedes crecer, claro que si te obsesionas y sacrificas tiempo, familia y salud puedes conseguir salir de la pobreza… pero serás un viejo enfermo y solo (te cambiara los pañales una enfermera que sentirá lastima por ti y tendrás un perro llamado chicarcas al que le heredaras toda tu fortuna). Evalúa lo que realmente quieres. A veces no vale la pena sacrificar lo que ya tienes (tiempo, familia y salud) por algo que podrías tener (casas, autos, dinero) y no podrás disfrutar. Sin embargo si te educas, te rodeas de personas educadas que tengan autocontrol de sus impulsos, tienes buena autoestima y entiendes que ser pobre no es algo voluntario, entonces es probable que logres un bienestar financiero, social, familiar y personal.

Vamos, comparte esto en tus redes sociales… ándale… sabes que quieres hacerlo 🙂

Deja un comentario